|
Artritis Idiopática Juvenil (AIJ)

Introducción
El mito que ha relacionado los reumatismos con ancianidad es parte de la historia. En Chile se diagnostican aproximadamente entre 10 a 20 casos de Artritis Juvenil al año, por cada 100.000 niños y niñas menores de 16 años.
Desde que se reconoció la existencia de artritis en la edad pediátrica, hubo gran interés por clasificarla porque eso permite agruparla en entidades que, de algún modo, pueden investigarse y así ordenarlas más selectivamente. En 1977 el American College of Rheumatology (Estados Unidos) denominó a este grupo de artritis como Artritis Reumatoidea Juvenil (ARJ). Paralelamente, el European League Against Rheumatism (Liga europea) la denominó Artritis Crónica Juvenil (ACJ).
Existen numerosas diferencias entre ambas clasificaciones y, como intento de unificar criterios internacionales de estudio, la Liga Internacional de Asociaciones de Reumatología (ILAR) creó en 1993 un comité permanente que unificara y validara nuevos criterios de clasificación universal. Su primera reunión se realizó en Santiago, Chile, en 1995. El comité elaboró la clasificación denominando esta afección como Artritis Idiopática Juvenil, (AIJ) su actual nombre. Posteriormente estos criterios han sido validados en Durban (1997) y Edmonton (2001).
Definición
La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) se refiere a la inflamación en una o varias articulaciones, de causa desconocida, que tiene una evolución de al menos seis semanas y se presenta antes de los 16 años, habiéndose excluido otras causas de artritis. Se puede agrupar en siete categorías: artritis sistémica, oligoartritis, poliartritis factor reumatoideo (FR) negativo, poliartritis FR positivo, artritis psoriática, artritis asociada a entesitis y artritis indiferenciada.
Corresponde a un grupo heterogéneo de artritis iniciado en la edad pediátrica, de inicio y curso muy variable con actividad que varía entre pacientes y/o tipo de AIJ. Puede presentar períodos prolongados sin actividad en algunos pacientes, así como de actividad persistente y refractaria a las terapias de uso habitual.
En 1996, un estudio epidemiológico nacional, demostró que ésta es la enfermedad reumatológica más frecuente entre niños y niñas, y que la incidencia estimada anual de nuevos casos es de 6,9 por 100.000 menores de 16 años.
Sus causas aún son desconocidas, sin embargo se reconoce una susceptibilidad genética que es investigada a nivel mundial. También se sabe que existen factores ambientales que actúan como agentes desencadenantes del proceso inflamatorio, como el caso de ciertas infecciones virales o bacterianas que pueden activar las manifestaciones de la artritis idiopática juvenil. El estrés emocional, generalmente crónico, o un traumatismo físico, también podrían desencadenar la sintomatología de la enfermedad, sin llegar a considerarse una causa.
Diferencia entre Artritis Idiopática Juvenil y Artritis Reumatoide del adulto
Hay numerosas diferencias entre ellas: criterios de diagnóstico y clasificación, la edad de presentación, su evolución y pronóstico, que dependerá del síndrome que se ha definido. La respuesta terapéutica y a la rehabilitación también difiere entre un(a) niño(a) y un adulto. La característica que las aproxima es la condición de ser síndromes inflamatorios crónicos del sistema músculo esquelético y que, para diagnosticarlas, requieren la intervención del reumatólogo pediatra en el caso de la Artritis Idiopática Juvenil y del reumatólogo, en el segundo caso.
Manifestaciones clínicas
Pueden ser variables y cambiar en el tiempo. Lo más característico es el aumento de volumen articular de tipo crónico -de una o más articulaciones- con dolor, calor local y posibles cambios en la piel que la rodea. Puede sospecharse por dolor o limitación de movimientos, sobre todo por disminución de la actividad física o bajo rendimiento en Educación Física. Al niño(a) le cuesta subir o bajar escaleras, no moviliza adecuadamente una o más articulaciones, o presenta rigidez matutina que va cediendo durante el día. Es decir, no está siendo el niño o niña autónomo(a) de antes. Puede estar asociado a fiebre y/o eritema, en el caso de la forma sistémica, o a dolor de talones y/o de tronco cuando hay asociación a entesitis. En suma, los síntomas que son de curso crónico serán signos de alerta para consultar al pediatra y tener una oportuna orientación diagnóstica.
Cambio de vida en el paciente con AIJ
Como ocurre con las enfermedades crónicas, el diagnóstico de Artritis Idiopática Juvenil ocasiona un profundo impacto en la familia, que implica un cambio en la vida cotidiana del pequeño(a) afectado(a) y repercute en todo su entorno, especialmente el más cercano: padres y hermanos. Las limitaciones se ocasionan por el dolor y las secuelas que puedan presentarse durante la evolución. Los obstáculos más importantes son en el ámbito escolar, donde hay dificultad para cumplir con las jornadas, el uso de escaleras, el desplazarse por el colegio en forma autónoma , con el tipo de alimentación -cuando requieren comida con poca sal- y restricciones en Educación Física y escritura.
Enfoque de tratamiento
El tratamiento no sólo se refiere al uso de fármacos, involucra la obtención de la funcionalidad articular, evaluación nutricional, oftalmológica, rehabilitación para la prevención de deformidades articulares, fortalecimiento de grupos musculares específicos y adaptación a la vida cotidiana. Desde el inicio del diagnóstico se plantea una terapia integral, de modo de lograr una buena calidad de vida. Por ello se requiere de un equipo interdisciplinario que trabaje en forma activa e integral con el paciente, su familia y el entorno, fundamentalmente con el colegio.
Respecto a los medicamentos, los antiinflamatorios no esteroidales se usan al inicio por su efecto antiinflamatorio, pero se requiere de otros fármacos modificadores de enfermedad (FARMEs). De ellos el más usado es el metotrexato, que como todo fármaco puede tener efectos adversos o no deseados como nauseas, vómitos, mareos o dolor en la zona de inyección, cuando se usa esta vía. Éste es uno de los medicamentos FARMEs más utilizados actualmente. En muchas situaciones es necesario recurrir a los esteroides que son medicamentos de elevada acción antiinflamatoria pero que tienen numerosos efectos negativos, como la desmineralización ósea, talla baja, alza de peso etc. El médico tratante debe controlar de cerca al paciente para minimizar estos riesgos. De acuerdo a la evolución y al tipo de artritis del paciente, el médico recomendará el esquema terapéutico subsecuente, para incluir a su paciente o no en terapia biológica. Los fármacos catalogados como biológicos se usan hace más de una década en pacientes que no responden a la terapia de primera línea. Se llaman biológicos porque actúan en zonas muy específicas del proceso inflamatorio, bloqueando pasos precisos de la cadena inflamatoria, impidiendo la producción de mediadores específicos como son las distintas citoquinas. Estos ya son casos más selectivos y que han sido refractarios al tratamiento convencional. Y corresponde aproximadamente al 20-25% de las AIJ
Pronóstico de los niños con AIJ
Depende de múltiples factores: del subgrupo de Artritis Idiopática Juvenil, del curso evolutivo, del grado de actividad inflamatoria, de la respuesta a los fármacos y la adhesión al tratamiento, el acceso a que sea integral y, por tanto, multidisciplinaria. Además, de que disponga del apoyo familiar, escolar y comunitario.
Comentario Final
La AIJ requiere de una terapia con enfoque integral, no sólo para el paciente; debe involucrar a la familia, como toda enfermedad crónica. Desde el 1º de Julio de 2010 la Artritis Idiopática Juvenil está incluida en el Plan AUGE lo que ha significado un gran apoyo a los pacientes, especialmente en lo referente a la obtención de terapias de alto costo como terapia biológica a un precio más accesible.
Es importante que las familias interesadas tengan conocimiento de la existencia de la Corporación de Ayuda al Niño con Artritis Crónica Juvenil (ANACROJ) -www.anacroj.cl- y puedan acceder para recibir orientación, beneficios y educación en relación a la Artritis Idiopática Juvenil.
|